El cambio de período en la humanidad hacia la era digital nos conduce
inexorablemente hacia una pregunta esencial ¿Qué somos? O ¿Qué queremos ser?…
El poder y la industria han contestado rápidamente a este interrogante con una devastadora respuesta “homo consumens sapiens”.
Esta nueva realidad nos está “desalmando” a una velocidad tan alta que nuestro cerebro no es capaz de adaptarse y si lo hace el resultado es poco alentador (seres humanos sumisos, rígidos, con poco criterio, manipulables y ávidos de tener sin medida y no de ser).
Sentarme a contemplar mi biblioteca o cualquier biblioteca del mundo me genera un enorme placer y siempre pienso en las horas de reflexión, trabajo y estudio que hay detrás de cada obra.
Pero hoy día el conocimiento no es un valor y mucho menos la profundidad. ¿No han escuchado frases como “que profundo-a te pones”? con tono irónico o “es demasiado profundo” con una connotación negativa.
No puede ser que lo que creamos que somos es superficialidad, inmediatez, irreflexión y siempre ocio.
Antes o después tendremos, tendrás que contestar a la pregunta de quién eres o quién quieres ser…
¡Hacerlo hará que despertemos!


