atta psicología portada post la calma mujer paseando por las dunas de maspalomas al amanecer

La Calma

He transitado el dolor invisible, aquel para el que no hay calmantes ni curas inmediatas. Es la oscuridad más absoluta sin un resquicio de luz salvadora por ninguna parte. Y allí me quedé inmóvil pero no paralizado.

Algo se movía en aquella aparente quietud oscura. En definitiva, eran sensaciones, pero no aquellas que estaba acostumbrado a permitirme.

Y entonces, descubrí las tonalidades, los matices de la oscuridad y comencé a dejar de tener miedo. Y fue llegando entonces la fuerza, la energía necesaria que precede mágicamente a la calma.

Porque la calma es ese breve instante en el que siento que el ritmo del universo y mi propio ritmo es el mismo. Es entonces cuando puedo fluir hacia algo distinto y nuevo.

Alexis Atta Estévez | Psicólogo